sábado, 19 de noviembre de 2016

CRÓNICA DE LAS VI JORNADAS DE NOVELA HISTÓRICA DE GRANADA

Este mes de noviembre, las Jornadas de Novela Histórica de Granada nos han regalado muchos buenos momentos y mejores encuentros, pero sobre todo, nos han dejado muy claras dos cosas, y de ellas me voy a servir para contaros lo que fueron estos tres días de trabajo e ilusión.

La primera, sin lugar a dudas, que el interés por la narrativa histórica sigue muy vivo y es cada vez más fiel. Y digo narrativa, que no novela, porque en estas jornadas se habló también de relato, de teatro y hasta de historiografía. Cada año se demuestra que quién viene a conocernos, repite, y en ese empeño seguimos arañando afluencia, aunque sea de poco en poco, a mítines políticos, y lo que es más heroico aún, a partidos de la selección española.



El interés sigue ahí, año tras año, y comprobar que a estas alturas tenemos un público fiel es también buena señal, indicativo de que las cosas se están haciendo bien. Mantenemos esquemas de años previos que se demuestran acertados; ofrecemos nuevas actividades con que tentar a posibles asistentes. Ambas cosas tuvieron éxito, y nos alegramos por ello.

Entre nuestras nuevas actividades, la que inauguró nuestras Jornadas en la tarde del viernes 11: un taller de recreación que, bajo el título Roma Vincit, nos permitió aprender sobre la acuñación de moneda y las fórmulas de vestimenta en la Roma antigua, todo ello conducido por Daniel Sánchez y Aránzazu Medina.


El sábado amanecimos decididos a seguir aprendiendo y disfrutando en la Biblioteca de Andalucía. Comenzamos la mañana con una recreación de la evolución del armamento romano y las técnicas de combate de las legiones, una demostración magistral a cargo de algunos miembros de la Legio I Vernacula que sirvió como perfecta apertura para los platos fuertes de nuestras jornadas: las presentaciones de autores.



Nuestros autores de este año nos trajeron lecturas de toda clase, pero nos introdujimos en nuestro mundo de novela histórica de la mano de Andrés Nadal y su novela, La legión de los justos, que nos traslada al Imperio de Nerón, a la primera guerra de los judíos contra Roma en el año 66 d.C. y, en definitiva, a un mundo en el que las corrupciones políticas, la ausencia de una ética social, y el dominio de quienes controlan el capital nos hace pensar en momentos mucho más cercanos… por no decir actuales. Una revisión de un pasado lejano que, sin embargo, se hace cercano por la pervivencia de temas —y problemas— que siguen siendo universales en nuestra época.


Como viene siendo habitual, se presentaron los avances del proyecto de la Universidad de Granada, La novela histórica como recurso para la didáctica de las Ciencias Sociales, de la mano de su coordinador, Andrés Palma, y una de las profesoras de la Facultad de Ciencias de la Educación.


La tarde se dedicó en exclusiva a la presentación de tres novelas fantásticas que recrean el panorama de la España medieval y moderna: La ciudad, de Luis Zueco; La corte de los engaños, de Luis García Jambrina; y la nueva novela de nuestro director, Blas Malo, titulada Lope, la furia del fénix. La presentación fue todo un lujo, no sólo por la posibilidad de conocer las tres novelas, sino por la capacidad que estos autores, moderados por Carolina Molina, tuvieron para ahondar en muchos temas sobre el tratamiento de la Historia en la novela.


La mañana del domingo, pudimos hacer nuestra particular aportación al año cervantino con la presentación de Cervantes tiene quién le escriba, una antología de relatos coordinada por Ana Morilla y Carolina Molina en la que, además, se reunió a veinte autores del panorama nacional de novela histórica. Todo un lujo condensado en poco más de doscientas páginas que hacen las delicias de todos: amantes o profanos en lo que a Cervantes se refiere.


El colofón de nuestras Jornadas lo puso Adolfo Liñán, con su siempre enriquecedor conocimiento sobre el pasado de Granada, una historia contada mediante el testimonio gráfico de la fotografía antigua que nos mandó a casa con una sonrisa por lo aprendido, y algo de pena por haber terminado.


Pero me referí a dos cosas que quedaron claras este pasado fin de semana, y la segunda es aún más importante si cabe: comprobar que, un año tras otro, los esfuerzos invertidos se demuestran recompensados. Merece la pena. Otra vez el cansancio, el estrés y las prisas, pero siempre, sin que quede lugar a la duda, nos vamos sabiendo que el trabajo está hecho sólo hasta el momento en que te pones una meta más alta, más sublime.

Hay que seguir y seguimos. Como siempre, con ilusión, y con satisfacción por lo conseguido. Nos vemos antes de que dé tiempo siquiera a contar los días: el 26 de noviembre tenemos una cita en la Librería Picasso para seguir hablando de literatura, de novela, de historia y, en definitiva, de nuestra pasión por la letra escrita.

Nos vemos en la próxima.

Sara Esturillo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

JORNADAS DE NOVELA HISTÓRICA DE GRANADA

JORNADAS DE NOVELA HISTÓRICA DE GRANADA

JORNADAS DE NOVELA HISTÓRICA DE GRANADA

JORNADAS DE NOVELA HISTÓRICA DE GRANADA